lunes, 25 de febrero de 2013

Sabotear la propia felicidad...

                       "Sabotear la propia felicidad"



El ser humano tiene la tendencia a sabotear su propia felicidad, y una de las maneras más comunes y efectivas es la de buscar la más mínima imperfección hasta en los escenarios más hermosos.
Entramos en un museo de arte y empezamos a recorrer la galería donde se exponen una docena de cuadros, colgados en linea, uno al lado del otro.
De pronto encontramos un espacio vació en la pared, entre obras. Nunca saltearemos el lugar vació simplemente ignorándolo, al contrario  nuestra atención se dirigirá tenazmente a ese lugar vació, el "ocupado" por el cuadro faltante.
En psicología se habla de la presencia de lo ausente. Por supuesto que nuestra vida es una galería de arte y recorriendola encontramos siempre el hueco de algunas cosas faltantes.
Más aún, cuando no falte nada quizás inventemos la obra que podría estar allí para mejorar lo que se ve...
Todos somos capaces de imaginar una vida más perfecta, lo destructivo en todo eso es que ese imaginario sea utilizado para fabricarnos un argumento que nos condene a vivir pendientes de lo que falta.
Nunca estamos conformes, siempre queremos algo más...
Dictamos en forma continua los baches, los vacíos y no valoramos todo aquello que solo por tenerlo nos enriquece, nos ayuda y nos permite continuar...Yo tengo mi vida y la amo!
                             K
                               C

                                

jueves, 24 de enero de 2013

Isadora Duncan...


Sabias tu que ella soñaba con una Humanidad danzante para mostrar la esencia más profunda del ser humano?...Con redescubrir el maravilloso movimiento rítmico del cuerpo, reclamando ese movimiento ideal que debería estar en armonía con el movimiento físico más perfecto y rescatar un arte que ha dormido por dos mil años...al decir que "La danza no es solo transmisión de una técnica sino también de un impulso vital profundo"

miércoles, 23 de enero de 2013

La princesa de la luna...


Es la historia de la princesa de la luna cuando desciende a la tierra donde cuida la familia de un viejo cortador de bambú. El destino de su belleza luminosa es el de transmitir la paz y la felicidad, pero la rivalidad que provoca su presencia celestial conduce a la guerra.
Jirikylian, director artístico del Nederlans Dans Theater y uno de los coreógrafos más aclamados de Europa, se inspiro para crear este ballet de gran formato en la composición musical de Maki Ishii que lleva el mismo nombre. La música de Ishii fusiona elementos sonoros occidentales y orientales; mezcla percusiones occidentales y tambores japoneses, que se enriquecen por los instrumentos de viento, estrechamente asociados con el Gagaku. La Orquesta Cicle Percussion, dirigida por el propio Ishii, juega un papel fundamental en la puesta en escena del ballet.
Kylian evita la idea tradicional de hacer un "ballet" para cuento de hadas, porque quiere concentrarse en el mensaje filosófico en lugar de abordar el tema narrativo de la historia Kaguyahime. Su ballet ha creado una fusión entre danza, música e imágenes escénicas que goza de una intensidad conmovedora. Su coreografía individualista es un espejo exquisito de la música que por momentos expresa una inquietud imperceptible y a veces se torna vertiginosamente violenta. El impacto visual de esta obra se acentúa por los diseños y la iluminación de Michel Simón, que utiliza un escenario de varios niveles de oscuridad como la noche, ilumina en diferentes ocasiones por medio de pequeños puntos de luz móvil, por una esfera resplandeciente inmersa y por hileras de spotlights, rayos luminosos muy penetrantes, luces que convierten el piso en un espacio cuadriculado de color rojo primero y después negro, y por la deslumbrante luz dorada que rebota sobre una vasta extensión de seda ondulante. Kaguyahime es una obra maestra de la danza con una calidad musical y dramática asombrosa.